El "ki" está de moda, pero, ¿qué es el “ki� ?
Todo karateka conoce el "kiaï" : "ki" significa energÃa vital y "aï" unión ; el "kiaï" significa pues "unión del ki". Numerosos son los que piensan que kiaï es igual a grito. Sin embargo existe una forma de “kiaïâ€? en la que casi no se emite sonido, puesto que el “kiaïâ€? es una unión de la energÃa del cuerpo y el espÃritu.
En la actualidad, se habla a menudo de "qi-gong" ("kikô" en japonés) como método de refuerzo del "qi" o "ki"." Muchas personas parecen buscar en el qi-gong una receta milagrosa para curarse de alguna enfermedad, para hacerse más fuertes o para obtener un poder... El "qi-gong" aparece como una de las maneras de explotar las creencias de la gente y los fallos en los conocimientos médicos. Puede contribuir a la creación de grupos mÃsticos centrados en el poder del maestro. Pero dejemos a un lado el análisis sociológico.
Para mejorar la calidad práctica del kárate u otras artes marciales, es necesario precisar en primer lugar lo que se entiende por el "ki". Si uno lee libros sobre el "qi-gong" y la acupuntura, puede comprender vagamente lo que se entiende por "qi" (ki) en medicina china, pero este conocimiento no le ayudará necesariamente para la práctica del arte del combate.
El concepto de "ki" es muy extenso. En un diccionario japonés, he encontrado 85 palabras que incorporan la palabra "ki". Las definiciones de "ki" son diferentes según la especificidad de las disciplinas. La realidad del "ki", energÃa vital cósmica, existe como tal; lo que varÃa es la manera en que los hombres aplican el "ki" en su práctica especÃfica. Es en este sentido que la concepción de "ki" varÃa en aikido, en kendo, en iaido, en taiki-ken, etc., aun teniendo un contenido parcialmente común. Por lo que se refiere a las diferencias en el enfoque del "ki", es necesario entender dos cosas: existen diferencias según las disciplinas, y también, en el marco de una misma disciplina según la evolución de la persona con la edad. Por ejemplo, en aikido, la idea y la calidad del "ki" del Maestro Ueshiba no eran las mismas a los 50 años que cuando tenÃa 80. Es necesario comprender estas dos formas de diferencias cuando se estudia el "ki".
El Maestro Hida ha empleado el término "chûshin ryoku" (fuerza del centro del cuerpo) para designar la energÃa reforzada por su método. No habla de "ki", pero está claro que su método llega hasta su fundamento. El Maestro Hida más bien evitó emplear la palabra "ki" para marcar una diferencia con la concepción de la práctica de todas las demás disciplinas. La ambigüedad de la idea de "ki" era incompatible con su planteamiento puesto que se basa en aspectos tangibles, en particular, en la contracción muscular y la exactitud de la postura... Para alcanzar la realidad del "ki", no es pues necesario emplear esta palabra.
En aikido, se busca una fusión y una armonÃa, pero en kendo se busca una fusión del "ki", del ken (sable) y el tai (cuerpo), pues uno de los objetivos principales de los kendokas consiste en construir la capacidad de combatir con "kisemé", es decir, utilizar el "ki" en la ofensiva.
 El ki en kendo
C. Hamot, maestro francés de kendo, me dijo un dÃa: "Hace unos años, asistà a una magnÃfica competición de kendo en Coubertin. El difunto Kawazoé tomó el guardia jôdan y avanzó lentamente. Obligó a su adversario a retroceder y lo hizo salir de la zona del combate. El árbitro le hizo una advertencia ‘chûi’. La misma situación se repitió en sucesivas ocasiones. Kawazoé se llevó la victoria sin dar un sólo golpe, solamente por la presión de su ‘ki’."
Esta forma de combate es posible entre adeptos que han alcanzado un determinado nivel y son capaces de ejercer la presión del "ki" y de actuar siguiéndolo. Un principiante no comprende su derrota hasta que recibe un golpe, pero los adeptos de alto nivel desarrollan su combate en el plano de la confrontación de "ki", antes de hacer un gesto. El combate que cité más arriba habrÃa podido desarrollarse de la siguiente forma. Al levantar el shinaï sobre su cabeza, Kawazoé amenaza al adversario diciendo internamente: "ven a atacarme y si vienes te golpeo la mente". El torso de Kawazoé está al descubierto debido a su guardia. Su adversario piensa hacerle un tsuki a la garganta, pero en el momento en que quiere ejecutarlo, experimenta una presión de Kawazoé que le impide llevarlo a cabo; presiente que si hace un movimiento de ataque, recibirá inevitablemente un golpe en la cabeza. Al mantener esta presión, Kawazoé da un paso adelante, el otro entonces se ve obligado a retroceder. Si piensa golpear el koté (muñeca) de Kawazoé, su intención se ve impedida de la misma manera. Cada vez que Kawazoé avanza, el otro se ve obligado a retroceder ya que, si no lo hace, está seguro de recibir un golpe antes de llevar a cabo su ataque. Por lo tanto, sale de la zona del combate y recibe una advertencia. Kawazoé se lleva la victoria obligando a su adversario a repetir la misma salida en sucesivas ocasiones.
Esta situación se produce a menudo cuando combates contra un adversario de nivel superior. Ir contra esta presión te obliga a atacar; a partir del momento en que te mueven, recibes un magnÃfico golpe, lo que te hace inclinarte naturalmente. En el combate entre adversarios de igual nivel, cada uno ejerce una presión sobre el otro sin tener que realizar una técnica, ya que la intención de ataque del adversario resuena en su "ki". Por ello en kendo el combate más importante se desarrolla en la situación donde estáis frente a frente cruzando las puntas de los shinaï. No se trata de un combate de "ki" abstracto, sino del combate de "ki" basado en la capacidad técnica, fenómeno que se llama "kisemé" (ofensiva por el ki). Es la forma de combate más importante del kendo. La calidad del combate de kisemé no se adquiere de una vez por todas. Si uno se hace sensible a esta forma de combate, tendrá que seguir reforzando esta calidad.
 El combate de ki de Musashi
Con lo que he explicado hasta ahora, podéis apreciar mejor este relato de un combate de Musashi, entonces de edad madura:
Musashi es invitado por el Señor Tokugawa Yoshinao y, a petición suya, combate contra dos adeptos del señorÃo. Para este combate Musashi utiliza dos sables de madera. Teniendo en cuenta la presencia del Señor, evita vencer a sus adversarios con un golpe.
Ante su primer adversario, Musashi se pone en guardia cruzando los sables y avanza. El adversario retrocede, rechazado por la energÃa que emana de Musashi a partir de sus sables. Sin poder deshacerse de las puntas de los sables de Musashi dirigidas hacia su cara, el adversario sigue retrocediendo. Ya con la espalda contra la pared, se ve obligado a retroceder a lo largo de la pared del dojô y termina por hacer la vuelta completa de la sala.
Musashi dice al Señor :
 “Mi Señor, asà es mi combate.�
Domina al segundo adversario de la misma manera. En eso podemos ver una forma original del combate de ki que se reanudará en las prácticas del kenjutsu de la época Edo, y luego de forma atenuada en el kendo moderno.
Algunos tienden a juzgar el combate solamente por los intercambios de movimientos. Pero para llegar hasta el "combate sin combate", el del "ki", hay que ampliar la percepción. Es a este nivel que podéis captar el movimiento del espÃritu del adversario que precede sus gestos. Al tiempo que presionas al adversario con tu ki, puedes hacer que su "ki" se refleje en el tuyo. El combate del "kisemé" se produce asà por la interferencia de los dos ki opuestos. El grado de presión de tu ki tiene que ser igual a tu capacidad de percibir el del adversario. Este equilibrio de la dinámica del "ki", que fluye en ambos sentidos, se expresa asà en un poema famoso:
“El agua fluye sin turbarse,
 su exterior, cual espejo claro,Â
 refleja la luna.�
La presión del "ki" es agresiva y violenta, mientras que la recepción del "ki" del otro es generosa: es por una integración de estas dos energÃas opuestas que debe construirse la práctica del budo. Si falta una de las dos, la práctica se desvÃa del budo. Un espÃritu pacÃfico y cultivado tiene predilección para un "ki" generoso y rechaza la agresividad; algunas corrientes o disciplinas de las artes marciales prefieren evolucionar en esta dirección descartándose del budo moderno.
Sin embargo la sabidurÃa adquirida en budo enseña que la agresividad y la violencia no sólo deben evitarse, y que la única forma de salir adelante es profundizarse en ellas. Para ello, hay que dotarse de los elementos opuestos; se trata precisamente de un equilibrio dinámico de lo positivo y lo negativo (el yin y el yang). El trabajo sobre el "ki" en budo contempla esta forma de sublimación. El budo japonés se ha constituido con la ayuda del pensamiento budista, en particular, del "zen". Asà pues el arte del combate ha hecho un giro hacia la formación del hombre, integrando en la técnica del combate los elementos contradictorios de la armonÃa, la tolerancia, la generosidad. No se trata de eliminar la energÃa agresiva cuyas raÃces surgen del fondo de nuestra existencia, sino de cultivarla de forma diferente. La práctica del "ki" en el budo nos da esta conciencia.
Pienso que debemos cultivar esta forma de percepción del ki para poder llevar el combate de kárate a un grado superior.
Es un falso problema preguntarse cuál "ki" es el más justo? o qué disciplina aplica el "ki" verdadero?. El fenómeno de la energÃa cósmica es independiente de la actividad del hombre. El término "ki" es una manera de designar la energÃa humana, situándola de una determinada manera con relación a la energÃa cósmica. Lo que varÃa es nuestra actitud ante esta realidad en la práctica de cada disciplina.
 El ki en el kárate
En kárate, salvo la palabra "kiaï", se hablaba poco de "ki", por lo menos al principio del aprendizaje. Si ahora se comienza a hablar del "ki" en el kárate, quizá significa que el kárate moderno está entrando en un perÃodo de madurez. De hecho, hay un gran número de karatekas con 20 o 30 años de experiencia que ahora se preguntan:
“Al cabo de tanto años de práctica, ¿qué es lo que he conseguido?�
En realidad, si sólo se considera el aspecto fÃsico de la práctica, los que tienen más de 40 años son en general menos buenos en combate libre que los que son más jóvenes. Por tanto, a los 50 años en adelante, la cuestión ni siquiera se plantea ya. Es algo que se ve en todas partes.
Ante esta realidad, los que se identifican un poco con una imagen del arte marcial oriental o de los samurai empezarán a preguntarse si no hay algo que hayan olvidado, capaz de ayudar a desbloquear la situación. Descubren que en el budo japonés existe lo que se llama el "ki". Han tardado en encontrarlo, pero para que comenzaran a fijarse en él, ha hecho falta que se dieran cuenta de algún declive de su fuerza fÃsica.
Yo mismo comencé a interesarme por el "ki" después de haberme dado cuenta de que es indispensable trabajarlo si se quiere recorrer un largo camino en el budo. La práctica fÃsica unidimensional del budo es transitoria: darse cuenta de ello es, para muchos adeptos, la base de su sensibilidad al "ki". En la juventud, la fuerza fÃsica va en aumento, la mayorÃa no experimenta la necesidad de buscar otra cosa que la fuerza fÃsica. Es sólo al percibir una merma fÃsica que se comienza a penetrar en el ámbito del "ki": éste es el esquema más general.
Esta es la razón por la que he dicho más arriba que si los karatekas comienzan a interesarse por el "ki", es una señal que su práctica entra en una fase de madurez.
Pero no basta con interesarse por el "ki" para integrarlo en la práctica. He aquà el problema. Como antes he dicho, uno va haciéndose una idea particular de la práctica del "ki" según la especificidad de la disciplina. Los karatekas deben comenzar por precisar y profundizar en la aplicación posible para el kárate. Si uno se limita a interesarse por el "ki" en general, la práctica apenas avanzará, ya que cada disciplina tiene su manera especÃfica de integrar el "ki" en la práctica. Se puede hablar del ki en general, pero el "ki" no se practica generalmente. He aquà la primera constatación.
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par Kenji Tokitsu - publié dans ??